A ti mi dama hermosa,
Tu nombre me ardió,
Me hizo entrar,
En la eternidad oscura de la noche
La primera vez que lo oí,
Como una voz,
Que solo el alma,
Puede escuchar y sentir.
Ven…… Ven a mí….
Soledad, soledad,
Así me susurrabas,
Y suave me acariciabas diciendo, alma ven,
Deja de soñar,
Soy tu verdad, tu realidad,
Eres mí dama y estoy en soledad.
Te buscaba con ansiedad,
Junto a ti deseo estar,
En compañía de la luna
Que te arrulla y la noche que te cobija,
Allí deseo estar….


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